GastroHunter.- Restaurante Coque

El restaurante Coque, una experiencia irrepetible (@GastroHunter)

Llevábamos tiempo queriendo conocer el Restaurante donde Mario Sandoval y su equipo demuestran cada día su talento. Por fin, recientemente cumplimos nuestro sueño.

La llegada a Coque, situado en la localidad de Humanes de Madrid , comienza con una visita a su espectacular bodega.

Allí comenzamos tomando unos gin fizz como aperitivo acompañados de una selección de snacks entre los que cabe destacar un original pastel de zanahoria con crema de gorgozola y un sorprendente bombón de foie y cacao macerado en barrica.

Desde ahí , subimos en ascensor directamente a la cocina donde el propio Mario te recibe acompañado de todo su equipo. Allí te ofrecen un nuevo aperitivo y estás un rato viendo la forma de trabajar en esa cocina que prácticamente es un laboratorio de innovación gastronómica.

Tras esta visita te acompañan a la sala , donde ya sentado, continúa el desfile de sabores, sensaciones y diferentes texturas.

Hay que tener en cuenta que optamos por el menú más corto, denominado natura , y que el mismo entre snacks, aperitivos, platos, postres y petit fours se compone nada más y nada menos que de 35 “platos”. En cuanto a los vinos, optamos por la opción de menú con maridaje que es la mejor forma de dejarte guiar por la experiencia del sumiller Rafael Sandoval.

El menú propiamente dicho es una verdadero compendio de imaginación, esfuerzo y buen hacer. Exquisita su versión de la menestra de verduras , preparada con verduras ecológicas de su huerto y servida sobre una piedra caliente. Sorprendente su versión del cocido formado por una crema de pringada , tres garbanzos y un chupito de caldo de cocido con espuma de hierbabuena.

Contundente su plato de ibéricos a la madrileña combinando oreja y morro con callos de bacalao. Maravillosa su versión del mar a base de moluscos y algas donde hasta las conchas de los berberechos se pueden comer. Suculenta su versión del cochinillo asado, uno de los platos estrella de Coque.

Finamente  viene la última parada de tan original visita y fuimos acompañados a la zona de lounge , donde se sirven los postres , los cafés y petit fours.

El resultado final de la visita a Coque es tan impresionante como sugerente. Los precios lógicamente son elevados y no es un sitio al que se pueda acudir asiduamente , pero hay que tener en cuenta el número de platos ofrecidos , la cantidad de personal que supone todo ese recorrido y del que además eres consciente cuando observas la multitud de gente que trabaja en esa cocina y la profesionalidad que allí se respira, la ingente cantidad de copas, cubiertos y las más originales vajillas…

Como detalle , comentar que entramos a las 13.45 horas y cuando salíamos de Coque el reloj marcaba las 17.55. Más de cuatro horas que , en realidad , se hacen cortísimas.

En realidad la visita a Coque no es “ir a comer” sino sumergirte en la “experiencia Coque” , zambullirte en el mundo de Mario Sandoval y su formidable equipo , sentir , probar , experimentar….y salir de allí siendo consciente de que has vivido una experiencia gastronómica que difícilmente podrás olvidar.

By Javier Munárriz & Cayetana Vela

Tags from the story
, , ,