Marbella Club Hotel, la magia de reencontrarnos

Hay lugares especiales a los volver siempre es significado de despertarse con un hormigueo en estómago como si fuese la primera vez, sabiendo que por muchas veces que lo hayas visitado te sorprende con algo nuevo, y eso es lo que me pasa a mi con el Marbella Club Hotel. Son numerosas las veces que me he escapado a este oasis bañado por el Mar Mediterráneo, bien en pareja o con toda la familia, y es que si algo tiene este hotel es que seas el tipo de huésped que seas encuentras el plan perfecto.

Aunque hablar de huéspedes se queda corto, puesto que el trato, el cariño y la amabilidad con la que te trata cada uno de los profesionales que trabajan en el hotel hace que te sientas como en tu segunda casa. Amaneces y con una sonrisa te espera un maravilloso desayuno en la terraza frente a la piscina, y cuando se pone el sol y notas cierto cansancio después de pasarte el día descubriendo sus rincones no quieres irte a dormir, pues la música en directo en el Summer Bar te encandila y atrapa a partes iguales. Este post tiene acento estival, pero después de todos mis encuentros con el hotel puedo confirmar que sea la época que sea el hotel es the place to be.

Los que me seguís sabéis que me apasiona viajar y descubrir nuevos lugares, y tras el confinamiento, tenía muchas ganas de volver a viajar pero de una manera diferente, priorizando la seguridad y el estar rodeada de los míos, así mi primera experiencia no podía tener otro escenario que no fuese el Marbella Club.

En el hotel siempre han mantenido la excelencia a través de un trato personalizado y unas medidas de seguridad e higiene impecables que se revalorizaban aún más tras toda esta situación, así que en ningún momento tuve miedo de que la experiencia o mi estancia en el Marbella Club fuese a cambiar, pero aún así había cierta expectación en ver cómo iba a ser mi vuelta post Covid, y por suerte y como todas las demás, fue para recordar.

Sus grandes jardines, sus espacios al aire libre y esa sensación de estar solo, además de sus medidas de seguridad me confirmaron que su esencia se mantenía intacta, algo que ratifican los más pequeños de la casa.

Volver a cenar bajo las velas que alumbran la terraza de El Grill y brindar por los reencuentros con una de las botellas recomendadas por su encantador y experto sommelier es uno de los momentos que marcará el inicio de este verano atípico. Como también lo harán esos momentos de desconexión en su spa gracias a la Ducha Vichy, uno de sus tratamientos estrella (talasoterapia bajo una suave lluvia de agua marina que te deja como nueva) o un masaje con cuencos tibetanos. Un descubrimiento que se encuentra en muy pocos sitios y que ha cautivado a la mismísima Madonna.

Y es que la parte Wellness del Marbella Club es todo un mundo que merece la pena ser descubierto. Hace unos días tenía la oportunidad de adentrarme en su centro holístico, un oasis dentro del hotel en el que solo se respira un ambiente con buenas vibraciones en el que se entiende a la perfección cual es el verdadero significado de la palabra bienestar. Y cuando conoces a su equipo entiendes que van un paso más allá, y que el éxito de que lo convierta en un destino de bienestar es el continuo interés por conocer más, adentrarse en el organismo, literal, de la persona, y solucionar problemas de una manera eficaz y basada en fundamentos comprobados.

Pero nuestra cultura no entiende de bienestar si en ella no aparece la parte gastronómica. Nada como degustar el sabor de la cocina mediterránea, y conscientes de ello, para aquellos que buscan cuidarse, nace el Menú Wellness , una propuesta de su maravilloso chef Andrés Ruiz, que cómo el mismo dice, hace Alta Cocina Saludable. Basada en la cocina vegana y vegetariana, los grandes protagonistas los conocidos como superalimentos, como el chocolate puro, frutos secos…y todos sin gluten, sin azúcar y sin lactosa. Un total de 160 platos que surgen de una investigación constante observando la cocina local.

Este menú se puede degustar en todos sus puntos de venta como el MC Beach, el mejor y más auténtico chiringuito de Marbella, el Beach Bar o El Grill. Y es que se convierte en la solución perfecta para aquellos que quieren mantener la figura durante sus vacaciones sin tener que renunciar al ambiente de sus espacios gastro o que tus acompañantes tengan que renunciar a las sardinas al espeto que tanto ansiaban (y es que triunfan entre mayores y pequeños)

El Marbella Club es un libro que no deja de escribir una historia que genera interés en todo aquel que lee su primera página, y para comprobarlo solo hace falta quedarse observando las imágenes de su Patio, que este año no acogerá sus míticas fiestas pero que deja el testigo al resto de rincones de este paraíso, y sin necesidad de salir de nuestro país.

Quería compartir este post por ser una de mis primeras experiencias y también porque pocos días después volví pero con otra faceta más profesional, que me hizo descubrir el hotel de otra manera y ver en mis acompañantes, para algunas su primera vez, esa sensación de vivir el Marbella Club por primera vez. Y es que te lo pueden contar y explicar pero hasta que no vas no puedes sacar una definición concreta y es que cada uno tiene la suya propia.

 

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