Marcas de Moda y tendencias Little Miss and Chic


Marcas de moda de niños

Los niños son los nuevos clientes del lujo y las marcas lo saben. Cada vez las familias tienen menos hijos y se vuelcan en los que tienen. Todo lo que rodea a los más pequeños (la ropa que llevan, el colegio al que van, los complementos que llevan, donde esquían, las clases particulares que tienen….) pasan a convertirse en símbolo de estatus de los padres, quienes se vuelcan cada vez más para estar a la altura. Las marcas además quieren complacer a estos pequeños clientes del lujo para fidelizarse con sus marcas desde la más tierna infancia. Abrigos de Louis Vuitton, esquís de Dolce & Gabanna, botitas para esquiar de Burberry, peluches de Dolce & Gabbana, perfumes de Bulgari para niños, o las sillas de bebé de más de 15.000 dólares, las marcas preferidas de los famosos crean líneas infantiles que mantenimiento la misma gama de exclusividad se adaptan a los más pequeños de la casa, pequeños VIP acostumbrados a la exclusividad y el lujo más exuberante. La industria ha descubierto el suculento negocio que representan los hijos de sus clientes, compradores de los productos de alta gama. Hablar de lujo como categoría es difícil, porque dentro del lujo hay sectores que gozan de mejor salud que otros. Hay mucha fragmentación entre las categorías del lujo. Entre las oportunidades que se presentan, los expertos señalan las tendencias del lujo para niños, lo que en Miss and Chic llamamos Tendencias Little Miss and Chic. Es una tendencia en alza, identificar las novedades gastronómicas, de viajes, juguetes, vestir, colegios, etc de lujo para los niños. En China, con el final de la política del hijo único, las familias pueden reforzar sus gastos en este apartado en los próximos años y se prevé que sea un sector que crezca mucho. Los últimos informes del lujo revelan que el 20% de los productos de gama alta se dedica a los niños.

Ejemplo de tendencias de Lujo en Little Miss and Chic son por ejemplo los Coffee Shops para los más peques, en este sentido Cool de Sac es una tienda famliar de lujo para los infantes de la casa porque deja que niños de diferentes edades se sientan libres y tengan todo tipo de diversiones y comodidades como estación de ordenadores y tablets y Cool games. En España este fenómeno lo lidera en Madrid Cups & Kids, decorado al más puro estilo de los lofts neoyorquinos. Aquí los niños pueden participar en actividades organizadas por el centro, comer productos de calidad y ecológicos entre otras cosas. Suommo ha lanzado su biberón Doll Bottle, valorado en 100.000 euros. Tal y como indican desde la casa, “Doll Bottle no es simplemente un biberón de bebé; es, de hecho, una joya y una refinada pieza decorativa”. Incluso beber leche del bolso de Chanel con forma de brick, cuyo precio es 4.800 dólares, resulta más económico. En el sector Deco me encanta la iniciativa de Play Office que ofrece muebles de lujo adaptados a las necesidades de los más pequeños de la casa. Los vehículos eléctricos para niños son otra de las iniciativas del sector del lujo para niños que cada vez se sofistican más, coches deportivos para aquellos a los que les quedan 17 años y meses para tener el carné una auténtica extravagancia. La empresa Henes presenta su línea de vehículos de lujo para infantes, Broon. Estos modelos eléctricos cuentan con una tablet de 7 pulgadas con Android y asientos de cuero. Porsche y Jaguar tienen réplicas de sus modelos adultos para niños, que rondan los 10.000 euros.

La obsesión de los nuevos clientes del lujo por conseguir productos orgánicos hace que por ejemplo las cunas pasen a costar unos 450 euros. Lydian Crib, una cuna de Nursery Works, cuesta más de 5.400 euros. Los gastos de envío superan los 200 euros. Madera de pino, oro de 24 kilates y un diseño exclusivo son los ejes que hacen de esta cuna una obra de arte y de diseño en la que, no lo olvidemos, también dormirá su bebé. Aunque quizás el pequeño prefiera descansar en la cuna Dodo Bassinet Balck Edition, de Suommo, valorada en 16.000 euros.

Una década de lujo para los más pequeños de la casa. El boom del sector se produjo a finales de los noventa y principios de 2000, cuando aparecieron nuevos productos como la sillita del momento: Bugaboo; el modelo Camaleón (789 euros) lo disfrutan Brad Pitt y Angelina Jolie, cuyo hijo mayor, Madox, es citado recurrentemente por las marcas como trendsetter (modelo de tendencias para los niños actuales). Durante años, fue habitual encontrar una interminable lista de espera para conseguir el codiciado modelo. Incluso se tomó a este carro como un termómetro que indicaba cómo la crisis se iba haciendo hueco en la sociedad.

Entonces, firmas como Kenzo, DKNY, Hermès, Gucci, Levi’s, Hogan, Gianfranco Ferré, Fay, CH o cosméticas como Bobbi Brown o Khiel’s lanzaron líneas infantiles siguiendo la tendencia que desde comienzos de los noventa imponía una miniaturización de los productos de adultos no exclusiva de la moda.

Para su aniversario, la casa Porsche hizo una serie limitada a escala para niños de sus modelos Spyder y 917. También Jaguar produce réplicas de sus modelos XK120 y E, que cuestan entre 7.000 y 10.000 euros. Verdú opina que “estos comportamientos hablan de un acortamiento de la infancia; los niños se acercan mucho a los modelos de los mayores, que, paradójicamente, se empeñan en ser siempre jóvenes”. Y en ese afán de frescura ha aparecido una nueva oferta de servicios, como clases de yoga para embarazadas, bebés y niños a las que acuden, como comenta Francesca Zúñiga, de City Yoga (Madrid), “mujeres de mentalidad abierta e interesadas en participar en el desarrollo y bienestar de ellas y sus hijos”. En esa línea, el prestigioso hotel The Residence (Isla Mauricio) ha creado un spa para niños, los cuales disfrutan de un masaje corporal (39 euros) y un tratamiento facial (42 euros) mientras sus padres también se cuidan.

Pantallas invasoras. Un 54% de los niños entre 10 y 14 años tiene móvil, el 72% utiliza el ordenador y el 66% navega por Internet, según el INE. Existen ordenadores específicos para niños, como el Disney Dream Desk (disponible en Estados Unidos) o los japoneses FrienZoo. Por otra parte, el 38% de los 8,5 millones de españoles que consumen videojuegos son menores. El negocio de los videojuegos factura cada vez más.