Lencería de mujer y moda de noche


Lencería de mujer

El buen gusto, la elegancia es innato y sin duda se adquiere desde niño. No hay nada más elegante que una bonita bata de terciopelo rojo, larga para las noches frías de invierno y llevar debajo un camisón de suave raso pegado al cuerpo de Diseño 2. España tiene tradición en ropa de noche, saltos de cama….prendas de calidades maravillosas, confeccionadas de forma artesanal y que son un auténtico lujo. En San Sebastian está la cuna de los ateliers más exclusivos y de lujo en lencería y ropa de noche, y nada me gusta más que ir a esta maravillosa ciudad a comprarme las prendas más exquisitas y exclusivas no aptas para el público pero que yo sí que veo y me encanta llevar.

Cuidar los detalles de tu ropa íntima, la que sólo está a la vista de unos pocos, es síntoma de exquisitez y de buen gusto. Sin duda te da seguridad saber que tu ropa interior es impecable porque te hace sentir poderosa, como una diosa, pero también ayuda a que tu ropa quede impecable. Una combinación de seda natural debajo de un vestido un poco transparente, un refuerzo en la zona del abdomen o una breve tira por detrás para que no marcar un pantalón ceñido…son algunas de las soluciones que combinan elegancia con practicidad. La ropa interior puede ser de colores y seguir siendo bonita, los materiales son importantes y que se ajusten bien a tu cuerpo, un bonito suti de encaje negro que se asome cuando llevas una camisa del mismo color por ejemplo, puede ser bonito.

Las francesas son una auténticas maestras de la ropa interior, ellas saben como nadie como combinarla y cómo llevarla. Las americanas son las reinas de lo práctico, lo cómodo y que siente bien y ahí es donde marcas como SPANX o Hanky Panky, son las reinas. Me encanta Chantelle, la Perla…son las marcas que más me gustan.

La persona que me inculcó el gusto por la ropa de noche y las prendas interiores fue sin duda mi abuela. Recuerdo que nunca he conocido nadie con más camisones y batas diferentes (de raso, satén, terciopelo, de punto….increíble). Dormir en su casa era un espectáculo porque me fascinaba verla. Y ella fue quien desde que era una niña me compraba la ropa interior más exclusiva que había en Madrid y quien me creó el gusto por esta cultura de la ropa interior.

El buen gusto empieza por dentro y se proyecta por fuera. No lo olvides.