Un refugio de lujo para estas vacaciones: Villa Añil en el exclusivo Marbella Club Hotel

En el Marbella Club te levantas por la mañana, y a tu alrededor la tranquilidad y la paz de un lugar de ensueño hacen del despertar una experiencia única que te explican porque estabas deseando empezar tus vacaciones. Las preocupaciones del día a día se sustituyen por otras mucho más fáciles de tomar, ¿playa o piscina? ¿almuerzo en su Beach Club o mejor, en el MC Café? Podría hablaros del Marbella Club una y otra vez y seguir sorprendiéndoos con todo lo que esconde, para mí, este refugio de ensueño.

Pero esta vez, os voy a presentar una de sus propuestas más exclusivas para disfrutar de unas vacaciones en su máxima expresión de lujo y confort: Villa Añil. Las villas del Marbella Club se convierten en el complemento perfecto a las 35 habitaciones y 80 suites que conforman este complejo, y que se ha creado con objetivo de satisfacer las demandas y necesidades de los huéspedes más exigentes y sibaritas.

Este verano una selección de villas también contará con servicio de mayordomía, por el cual los huéspedes podrán disfrutar de un servicio personalizado durante las 24 horas del día – chef privado, deshacer y hacer las maletas, personal shopping…

Villa Añil, una de las 15 con las que cuenta el hotel, es una auténtica maravilla: un total de 1.200 m2 que durante unos días se convierten en tu casa, y es que el ambiente del complejo entero así como el que se consigue gracias al diseño y decoración te envolverán haciendo que disfrutes cada minuto en ella. Las vigas de madera en el techo, o las tejas de cerámica también son responsables de conseguir una armonía del espacio perfecta.

Se ha cuidado hasta el mínimo detalle, de ahí que no os sorprendan las diferentes piezas hechas a mano o las obras de arte de artistas reconocidos como Elisabeth Langford y Aldo Kodakprints de Brigitte Bardot, quien puede presumir de ser una de las primeras huéspedes de disfrutar del Marbella Club.

Cinco amplios dormitorios, una sala de cine amueblada con sillones y butacas e incluso una mesa de billar, que despertará el espíritu competitivo de más de uno, y una cocina equipada para aquellos disfrutan en los fogones y durante su estancia quieren sorprender y deleitar con sus habilidades culinarias. De hecho, en la cocina se pueden encontrar una selección de hierbas aromáticas y medicinales del huerto de Marbella Club que garanticen platos frescos y de calidad. En definitiva, un auténtico lujo para todos los sentidos.

Pero sin duda, algo que a mí me ha cautivado es su sala de spa y sauna. Y es que una de mis debilidades es el mundo de la belleza y la cosmética por eso cada vez que visitó el Marbella Club no me voy sin acudir a su Thalasso Spa, un espacio donde cuerpo y mente gracias a sus exclusivos tratamientos encuentran el equilibrio perfecto para un bienestar indescriptible. Pero, volviendo a Villa Añil, ¿os imagináis poder disfrutar de estos tratamientos sin salir de ella?, pues Marbella Club se ha encargado de hacerlo posible, además de ofrecer la posibilidad de mantenernos en forma durante nuestra estancia gracias a sesiones de entrenamiento con un entrenador personal en el gimnasio privado de la villa.

Un oasis dentro de otro oasis, donde el confort y diversión están garantizados. Nada mejor que disfrutar del sol de Marbella y refrescarse en la piscina privada de su villa en familia o amigos, mientras la barbacoa espera ser encendida para disfrutar de cenas al aire libre que se extienden hasta altas horas de la madrugada.

Siempre serán pocos los días que decidas hospedarte en el Marbella Club y es que si bien, Villa Añil, cuenta con todo y más para una estancia de lujo, será inevitable no pasarse por las increíbles fiestas de El Patio, de las que os hablaré con detalle en breves, pero si sois amantes de las fiestas temáticas, de los cocteles y la buena música, esta es vuestra cita obligatoria del verano.

 

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